jueves, 19 de marzo de 2009

La importancia del óxido nítrico


Una nutrición sana, ejercicio físico y una dieta rica en determinados nutrientes, son las mejores armas para aumentar la producción de óxido nítrico, sustancia que protege de las enfermedades cardiovasculares, digestivas, inmunológicas o degenerativas.

El pescado, la soja y las nueces son los principales inductores de óxido nítrico.

"Desgraciadamente la población general no es consciente de la importancia que tiene el oxido nítrico para la salud. Un déficit de este mediador, como ocurre por ejemplo al envejecer, puede conducir a desarrollar diabetes, hipertensión, infartos, úlceras de estómago o Alzheimer.", según Louis Ignarro, premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1988.

El óxido nítrico es una molécula muy pequeña. Para producirla hace falta la arginina, presente en cualquier alimento que contenga proteínas. Las frutas y verduras que contienen agentes antioxidantes (vitaminas A, C, o E, y ponifenoles), favorecen la formación de óxido nítrico, al contrarrestar los efectos de las dietas ricas en grasas (que estimulan la formación de radicales libres).

Ignarro explica que la arginina de los alimentos se transforma en óxido nítrico por la actuación de tres enzimas. Pocas personas saben que el ejercicio físico desencadena una serie de reacciones en el organismo que lo convierten en la manera más importante de estimular la formación del óxido nítrico, una molécula tan pequeña que se difunde por las membranas celulares.

Las células que cubren el interior de los vasos sanguíneos "son las principales productoras de óxido nítrico que, a su vez, se libera en la sangre y el resto de células." El ejercicio físico provoca que el corazón bombee más sangre, estimulando la formación de óxido nítrico en las arterias, y el flujo sanguíneo es más rápido. Este aumento del flujo sanguíneo ocurre porque el óxido nítrico es un vasodilatador: a vasos más dilatados, más sangre puede fluir. El óxido nítrico protege también las arterias de la formación de placas de ateroma.

HISTORIA DEL ÓXIDO NÍTRICO.

Entre 1977 y 1986, Ferid Murad, Robert Furchgott y Louis Ignarro convergieron en sus investigaciones científicas de forma independiente: identificaron el óxido nítrico y demostraron que el cuerpo produce este gas con efecto vasodilatador.

Mientras que Murad descubría en 1977 que este mediador induce la síntesis de unl gen que abre todas las posibilidades de los efectos positivos del óxido nítrico, Furchgott analizó el mecanismo de acción de la acetilcolina, un neurotransmisor y vasodilatador. Este farmacólogo llegó a la conclusión en 1980 de que la acetilcolina interactúa con las células endoteliales para estimular la formación de un factor al que llamó factor de relajación derivado del endotelio (EDRF en sus siglas en inglés). En 1987, Ignarro identificó el factor EDRF como óxido nítrico. Todo casaba y compartieron Nobel.

Ignarro, que goza de la máxima categoría académica como profesor de Farmacología en la Universidad de California de los Ángeles (UCLA), EE UU, dirige tres laboratorios científicos, el de la Universidad, uno en Nápoles (Italia), y otro en Nagoya (Japón) y es miembro del Consejo Científico Asesor de Herbalife Intl. Sus investigaciones se dirigen ahora a averiguar cuál es la mejor manera de estimular el óxido nítrico y luchar así contra las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en los países desarrollados.

En la actualidad sus investigaciones van dirigidas a determinar cómo intervienen los diferentes factores de las células endoteliales para producir óxido nítrico; por qué el óxido nítrico disminuye cuando se padece algunas enfermedades; cuáles son las causas de ese déficit, y qué se puede hacer dentro de la célula para estimular la producción del gas.

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