viernes, 8 de mayo de 2015

Bebidas "suicidas".

Las llamadas bebidas energizantes en realidad son estimulantes pues provocan un estímulo al sistema nervioso central, lo que se traduce en euforia, sensación de júbilo, bienestar y ausencia de sueño.

Por sus componentes, básicamente cafeína y taurina, estos líquidos pueden producir daños irreversibles en los riñones, corazón y sistema circulatorio, así como efectos transitorios como taquicardia, ansiedad, desesperación y sed.

Los jóvenes son quienes más ingieren estos productos que, combinados con alcohol, incrementan sus efectos y ocasionan malestar en las personas.

Estas bebidas también inhiben el apetito, por lo que tienen una estrecha relación con trastornos alimentarios como la anorexia.

COMPLICACIONES PELIGROSAS

Se calcula que 20 de cada 100 casos de anorexia se asocian con el consumo de estas bebidas. Al mismo tiempo, y aunque parezca contradictorio, también inciden, hasta 40%, en el riesgo de padecer obesidad, dados sus altos porcentajes de calorías, aunados a la mala alimentación y el sedentarismo de quienes las consumen.

Normalmente la gente bebe energizantes cuando asiste a rumbas, fiestas o discotecas, con la finalidad de evitar el sueño. Sin embargo, las combinan con sustancias etílicas, mezcla que provoca deshidratación, y al pasar el efecto, la persona presenta dolores de cabeza, hipertensión, dilatación de pupilas, vómito, hiperactividad y nerviosismo.

En esta situación la sangre se espesa y se forman coágulos que pueden derivar en infartos, sin importar la edad de los consumidores.

RECOMENDACIONES

Ninguna. Si un joven de inteligencia promedio decide tomar una bebida que pone en riesgo su vida a cambio de una alegría pasajera, no hay recomendación que le importe.

miércoles, 15 de enero de 2014

Siempre se puede aprender algo más. Y en nutrición siempre están surgiendo nuevas ideas, nuevos descubrimientos. 
Pero lo básico sigue siendo básico. ¿Cuánto sabe Ud. acerca de las proteínas? Aquí tiene un artículo sencillo que trata el tema.

viernes, 10 de enero de 2014

Efectos de la deficiencia de hierro y zinc en los niños

Suplementos de hierro y zinc mejoran la memoria en los niños

La deficiencia de hierro y zinc es sorprendentemente común entre los niños.
Este estudio demuestra los beneficios de la suplementación.
En un estudio que involucra a cien infantes de edades comprendidas entre los seis y los once años, los resultados sugieren que la deficiencia de hierro y zinc pueden asociarse con déficits de memoria que pueden mejorar con la suplementación. 
Los niños fueron clasificados como "deficientes en hierro", "deficientes en zinc" y "deficientes en hierro y zinc". 


Los niños categorizados en los grupos de deficiencia recibieron suplementación con hierro (2 mg/kg de peso/día) y zinc (5 mg/día). 
Los niños de edades entre 6-8 años y entre 9-11 años con deficiencia de hierro y zinc, mostraban déficits de memoria (memoria verbal y no verbal en el grupo de 9 a 11 años, y sólo verbal en el de 6-8 años), que mejoró con la suplementación con hierro y zinc.
Por lo tanto, los autores del estudio concluyeron: "La deficiencia de hierro y zinc está asociada con déficits de memoria en la infancia. Existe una señalada mejoría en la memoria después de la suplementación."

Read more here (in English): http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20972302
La falta de ética, la "corrupción" moral, es como el éter: está en todas partes.
El comentario me lo produce un estudio recientemente publicado que demuestra que los estudios científicos se ajustan a los intereses de quienes los pagan, se hacen a medida.
¿Son perjudiciales los cepillos dentífricos duros? No, si fabricas cepillos dentífricos; sí, si eres odontólogo.


¿Las gaseosas engordan? Bueeeeee... Tú eres el que engorda. 
Mira la nota de prensa (antes de que la quiten):

lunes, 7 de febrero de 2011

Consejos para manejar la obesidad infantil

291512_8247 En las últimas 3 décadas la prevalencia de obesidad en niños entre 6 y 11 años se ha cuadriplicado, mientras que en aquellos entre 12 y 19 años se ha triplicado. Si bien existen diferencias entre sexos y grupos étnicos, la prevalencia global de obesidad en población pediátrica es de 17,1%: uno de cada seis sujetos pediátricos tiene sobrepeso o es obeso.

Promover una vida más saludable desde la niñez ayudará a futuro a una mejoría tanto individual como poblacional y permitirá la transmisión de medidas higiénico-dietéticas a generaciones futuras.  

Algunas recomendaciones para mejorar la calidad de vida de estos sujetos incluyen evitar el consumo de alimentos ricos en calorías y pobres en nutrientes (bebidas gaseosas o azucaradas, la mayoría de comidas rápidas, snacks elevados en calorías), controlar la ingesta calórica mediante el control de las porciones de acuerdo con las Guidelines of the American  Academy of Pediatrics, reduciendo la cantidad de grasas saturadas en niños mayores a los 2 años de edad. También recomiendan el aumento de fibra en la dieta, vegetales, frutas, y el fraccionamiento de la alimentación, realizando varias ingestas al día, destacando la importancia del desayuno.

Síndrome de deficiencia nutricional

El Dr. Louis Ignarro ha publicado en su página un breve artículo acerca de lo que significa la palabra síndrome y qué se entiende por síndrome por deficiencia nutricional.
Como siempre, sencillo y bien explicado. ¡Ojo! Está en inglés.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Nutrición vs. alimentación

Se llama alimentación al acto de proporcionar al cuerpo alimentos e ingerirlos, comer. Es un proceso consciente y podemos modificarlo voluntariamente.  
La nutrición es el conjunto de procesos fisiológicos por los cuales el organismo recibe, transforma y utiliza las sustancias químicas que contienen los alimentos. Es un proceso involuntario e inconsciente.
El organismo humano necesita un suministro continuo de materiales que debemos ingerir: los nutrientes. El número de nutrientes que el ser humano puede utilizar es limitado, según los autores entre ciento catorce y ciento dieciséis.
La naturaleza nos ofrece los diferentes nutrientes en una amplia variedad de alimentos.
Podemos clasificar los componentes de cualquier alimento por las cantidades en que aparecen: los macronutrientes, que se encuentran abundantemente en los alimentos; los micronutrientes sólo están presentes en pequeñas proporciones.
Los macronutrientes son proteínas, glúcidos (o hidratos de carbono) y lípidos (o grasas). También se podría incluir a la fibra y al agua, que están presentes en cantidades considerables en la mayoría de los alimentos, pero no aportan calorías.
Entre los micronutrientes se encuentran las vitaminas y los minerales. Son imprescindibles para el mantenimiento de la vida, a pesar de que las cantidades que necesitamos se miden en milésimas, o incluso millonésimas de gramo (éstos son los llamados oligoelementos).
La nutrición requiere suministrar a las células todos los nutrientes que necesitan para funcionar, en las cantidades apropiadas. De ahí que se afirme que se trata de un comportamiento voluntario, pues el individuo debe tener el conocimiento y la voluntad para seleccionar los alimentos que van a permitirle cumplir ese objetivo: nutrirse. 
Y hoy es casi una utopía que tengamos los conocimientos, el tiempo y la voluntad para seleccionar con acierto las fuentes de nutrientes que nos convienen.